Si estás dudando entre colocar vitrocerámica o inducción en la cocina, es muy importante tener claras las distintas características de cada una de ellas. Para decantarnos por una u otra y valorar en más o menos medida cada característica que detallamos a continuación, es fundamental definir tanto las necesidades como el uso que se le va a dar.

Precio de compra

En el momento de realizar la compra de la placa eléctrica para cocina vamos a encontrarnos precios muy diferenciados, el coste más o menos elevado dependerá del modelo, de la tecnología y de las  funcionalidades que ofrezca cada producto. Pero si hablamos de modelos con prestaciones similares, el precio inicial de compra de una vitrocerámica siempre será más económico que el de una placa de inducción, aunque este sobrecoste inicial suele amortizarse en poco tiempo debido al ahorro de consumo.   

Compatibilidad de recipientes 

Respecto a la comodidad de utilizar los mismos recipientes que teníamos con la anterior cocina y a los que ya estamos acostumbrados, esto sucederá cuando nuestra elección sea la vitrocerámica, esta es compatible con todos los recipientes incluso con los tradicionales recipientes de barro.

Por el contrario, la inducción sólo trabaja con recipientes especiales e ideados para cocinar en placas de inducción, en este caso será necesario renovar por completo la batería.  

Velocidad de calentamiento

Otra diferencia importante entre vitrocerámica e inducción es la velocidad en la que las diferentes placas transmiten el calor. La vitrocerámica se calienta progresivamente y la inducción permite a los utensilios alcanzar la temperatura deseada mucho más rápido.

Calor residual

De la misma manera que la vitrocerámica calienta progresivamente, a la hora de apagarse pasa exactamente lo mismo, no se enfría inmediatamente. Por el contrario, en la inducción el calor residual es mínimo. 

Limpieza y comodidad (seguridad)

Tanto la vitrocerámica como la inducción son placas completamente lisas y sin obstáculos, su limpieza resulta fácil y muy cómoda. La principal diferencia está relacionada con el calor residual comentado en el apartado anterior. Al existir un mínimo calor residual y por lo tanto mucha menos temperatura en la placa de inducción, esta puede ser limpiada a los pocos minutos de retirar los recipientes, en cambio la vitrocerámica y debido al alto calor residual, el tiempo de espera es mayor. Resultando la inducción una opción mucho más cómoda, eficaz y segura. 

Consumo eléctrico

La inducción consume mucha menos energía eléctrica que la vitrocerámica, no sólo por su rápida velocidad a la hora de alcanzar la temperatura deseada para cocinar sino por su tecnología. Ambas modalidades ofrecen la posibilidad de ser programadas, pero algunos modelos de inducción incorporan programas extras que permiten acelerar el tiempo de calentamiento inicial aumentando la potencia. 

Flexibilidad en las zonas de cocción

Una ventaja que ofrecen ciertos modelos de inducción, es la posibilidad de modificar las zonas de cocción sin limitarse a las áreas predeterminadas para cocinar. Una característica ideal para situaciones en las que se utilizan recipientes más grandes y precisan de más área de cocción.

Si tienes alguna pregunta sobre placas, no dudes en dejar tu comentario, intentaremos aclarar todas tus dudas lo antes posible. Si lo prefieres puedes contactar con nosotr@s a través del formulario de contacto.

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